Estimado señor Torres:
Con todos mis respetos y con todo mi cariño, me veo en la obligación
moral y emocional, como seguidor y aficionado del Getafe CF, entidad que usted
preside, de comunicarle mi más firme e intensa insatisfacción,
tristeza y cabreo por este equipo que ha comenzado la temporada.
Tras una pre temporada completamente triste y oscura de
resultados y juego y tras un primer
encuentro malo, malo de solemnidad por parte de nuestro equipo, (digo nuestro, porque
lo considero mío en el corazón y no como propietario u accionista), contra la
Real Sociedad, la que nos dio un auténtico baño y saco al aire todas nuestras vergüenzas,
considero que debo comentarle algún que otro pensamiento, que hoy por hoy no
puedo callarme.
No sé si usted ha leído alguna vez alguno de mis artículos,
tanto en el Facebook, como en mi blog, “Azulón Por Convicción” o en otras
plataformas en las que se han comentado, y en las que doy y escribo mis opiniones mas sinceras, sobre el juego del equipo, sus jugadores y dirección técnica.
Si no lo ha hecho, le invito a ello y podrá comprobar, que
aun siendo un enamorado del Geta y confiando al cien por cien en el equipo,
dando mi apoyo moral y escrito, deseando siempre lo mejor y pasando muy malos
momentos por ciertas actitudes de los que salen al campo y del que dirige al
equipo, jamás obvio lo que es lógico y considero que debo, tengo la obligación de
declarar, ya sea bueno, como malo.
En alguna ocasión, hablando de usted, siempre he preferido
decir, pues así lo entiendo, que bajo mi punto de vista personal, está llevando
bastante bien la presidencia de la entidad, obviamente con sus luces y sus sombras
y que hasta la fecha, bueno, hasta hace dos temporadas, el Getafe gustaba,
jugaba y producía orgullo y repartía ilusión a la mayoría de los aficionados.
Pero también dije, por activa y por pasiva, que usted se avía
equivocado con el fichaje del técnico, el señor Luis García, al que considero,
siempre bajo el respeto, un entrenador de tercera división y que ha demostrado,
hasta la saciedad, que tanto el Getafe, como la primera división, le quedan muy
muy grandes y eso no nos gusta a los que amamos el equipo.
Se pueden perdonar ciertas actitudes, como no, si somos
seres humanos y todos tenemos derecho a confundirnos y hacer alguna vez las
cosas mal, pero cuando esto se repite, partido tras partido, ya no se pueden
considerar malas actitudes, sino una ínfima profesionalidad y lo que es peor,
una aparente comodidad de pasotismo por parte de la dirección deportiva.
Es incomprensible las formas de trabajar que este señor lleva a cabo y la política de
cambios en todos los partidos.
Lo mismo pasa con algunos de los jugadores estrella, esos
que parecen intocables, esos a los que parece que nunca se les puede sentar en
el banquillo por decreto ley y que, tras dos temporadas vistiendo la camiseta
azulona, además de no cumplir con los objetivos mínimos que se le esperaban, su
trayectoria ha sido nauseabunda, triste, apagada, haciendo que por su tipo de juego, su individualismo y su
estrellato ficticio, el equipo perdiera, o dejara de ganar más de un partido.
Por si no se ha dado cuenta, me estoy refiriendo al ínclito,
Castro.
Pero no es solo y exclusivamente el, el que deja que desear.
La desidia, la falta de ganas, el cansancio incomprensible,
la desazón de la mayoría de los jugadores, (no todos, gracias a dios), hace que
nos sintamos humillados y avergonzados a los que de verdad, si amamos al club y
su camiseta.
Entiendo perfectamente, que la política de fichajes del
club, es la que es y no hay posibilidad de otra, pues el presupuesto es el que
es y de donde no hay, no se puede sacar.
Hasta ahí, de acuerdo, pero debería reconocer, o por lo
menos, me gustaría que se tomase unos segundos para pensárselo, que aun
sabiendo que los buenos jugadores, se marcharan a otros equipos, el mercado es
muy grande y se podían traer jugadores, con menos nombre, pero mucho mas coraje
y corazón, que se dejaran la vida en el campo y no saliesen exclusivamente, a
lucirse, sin aportar absolutamente nada al el equipo.
Usted lleva repitiendo y quejándose públicamente y los
medios últimamente se hacen eco de ello, y lo repiten hasta la saciedad, que
los aficionados no acudimos al campo, no llenamos y no animamos al equipo de
nuestros amores, aludiendo no sé qué tipo de temas que no son ciertos ni
reales.
En primer lugar, el campo no tiene, ni la categoría ni
servicios de otros muchos campos, como para poner las entradas al precio que se
están poniendo. (Getafe Vs Almería, de 37 a 50 euros).
Pero esto no sería problema, le doy mi palabra de honor y de
aficionado, si cuando fuésemos al campo, disfrutáramos con nuestro equipo. Si
nos dieran alguna alegría. Si aunque no se ganase un partido, tuviésemos la alegría
de salir del campo, con la satisfacción de haber visto a nuestro equipo,
jugando al fútbol y demostrando un mínimo respeto a la camiseta.
Créame que mientras el equipo juegue como lo está haciendo y
dando la imagen que está dando, los aficionados seguiremos sin acudir al campo,
pues no nos merece la pena, gastarnos cincuenta euros, para salir llorando,
cabreados o avergonzados.
Amo al Getafe. Lo defenderé hasta la muerte, se lo digo en
serio, seguiré presumiendo públicamente de ser y sentirme azulón hasta la
médula, pero por favor, ponga usted también algo de su parte.
De un puñetazo en la mesa y ponga las cartas boca arriba y
haga comprender, obligue tanto a
jugadores, como al entrenador, que ni usted como presidente, el Getafe como institución
y los aficionados, como alma y corazón de sus amados colores, nos merecemos lo que
estamos sufriendo.
Gracias señor presidente y no se preocupe, que no dejare jamás,
de ser azulón, hasta la muerte.

Creo que te equivocas con lo de Diego Castro, a lo mejor no esta al nivel del sporting de Gijon pero es de los pocos que siempr esta ahí y juega donde se le diga arriba abajo donde haga falta.
ResponderEliminarEn lo demas de Angel Torres es lo que pensamos todos.